Olvídese de sus deseos de ser alto, guapo, y delgadito, deje a varios lados el vano sueño de ganar la LOTO -todo lo demás se ha convertido en "flatus vocis" de azar pequeño- y otras zarandajas: lo único necesario para...
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Mis muy prietas y discretas: Nunca supe el lugar exacto en el que la
espalda pierde su honesto nombre, máxime cuando jamas de los jamases
pensé que el nombre de esta o aquella parte del cuerpo fuese más o
menos honesta que la otra...
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Vamos a tratar, tú y yo, de imaginar quienes son los personajes, reales
ó imaginarios, que han tenido una mayor capacidad de seducción amorosa.
Y mientras lo hacemos, no sería ocioso repasar la encuesta que
recientemente a realizado un instituto de opinión y estudios de mercado
acerca del mismo tema...
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El arma menos usada por el varón hispano en los combates amorosos es,
sin duda, el sentido del humor, la capacidad de sonreír ante las
propias flaquezas y el saber convertirlas en triunfos.
No conozco mejor terapia para el sexo nacional que la de olvidar el sentimiento trágico...
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Hasta Luis Goytisolo, cuando habla de «Máscaras de trompetas, de
colores, gorros de papel y onánicas zambombas», usa la palabra onanismo
en la primera acepción de la Academia –vicio sexual, solitario...
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Cuando el arte de coitear no era pecado, sino más bien milagro, las
señoritas de pequeña virtud solían retranquearse al desaire de las
incipientes barras americanas y advertían parsimoniosamente al presunto
cliente: "Tocando vale más caro".
Veinte años después...
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Desde que los canónigos de Salamanca dejaron de discutir acerca del
número de ángeles que podían bailar en la punta de un alfiler, dada su
carencia de corporeidad, y los sabios bizantinos plantearon la cuestión
del sexo de los ángeles, ningún otro tema ha resultado tan...
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Hoy pocos humanos en Occidente que no conozcan la espantosa sensación
de que otro congénere le haga la vida imposible y luego pretenda
justificarse con la frase: ¡Es que te quiero tanto! Lo más hincado en
tales casos siempre será contestarle:...
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Desconfíe de las estadísticas, sobre todo desde que resulta que la inmensa mayoría de los machitos hispanos se van al otro barrio sin conocer a más de cinco damas en sus camas.
Todo buen estadístico sabe contemplar en las plazas el aroma de los bikinis de uno u otro sexo según sus gustos...
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Todos los días tomaba café donde las jóvenes de polisón en ristre mostraban, al subir al trole, el empeine del botín.
Adorable rodilla:
Nunca
jamás y amén de los enjamases será posible borrar de mi recuerdo la
hora mágica del atardecer de verano en la que tuve la suerte de
descubrirte bajo la incipiente falda de leve tela azul...
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