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Total 15 encontrado
Tan sólo un marino joven e inexperto podría confundir tus pies
únicos, impares y adorables con todos aquellos otros trozos de persona
que sirven para caminar.
Mis muy amados pies:
La luna
menguante de septiembre me llevó hasta tus pies como Ulises fue
obligado a regresar a Ítaca. La noche madrileña vengaba con su suave
brisa el...
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Hefastós se acercará y tomará la medida de tus senos perfectos con una copa de oro.
Amadísima Hebe, diosa de tu juventud:
Sé bien que te lamentas de que, entre todas tus bellezas sin par, aún se cuente la de los senos, tan extrema es tu...
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Amado hoyuelo mágico:
Me sería más fácil escribir varias cartas
a tu cuerpo como centro del universo que está al centro misterioso de
tu serrano cuerpo inmortal. Una extraña lejanía me invade antes de
atreverme a pronunciar la palabra...
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Ni sé cómo me atrevo a perturbar vuestra paz, alcanzada tras tantos
años como avatares en juego, en lid y en amores. Os imagino en calma
con vos mismo y, según me han contando los pájaros del recuerdo...
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Por aquel entonces, mi maestro era un marino joven e inexperto. Hoy,
frente al cegador reflejo de plata nativa y marina, que recorta la
silueta de la altiva almadraba, es un viejo lobo de mar que ni siquiera
se priva de dar distraídos viajes a su herrumbrosa cachimba mientras
refiere a mis...
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