|
|
Total 19 encontrado
Todos los días tomaba café donde las jóvenes de polisón en ristre mostraban, al subir al trole, el empeine del botín.
Adorable rodilla:
Nunca
jamás y amén de los enjamases será posible borrar de mi recuerdo la
hora mágica del atardecer de verano en la que tuve la suerte de
descubrirte bajo la incipiente falda de leve tela azul...
|
Tan sólo un marino joven e inexperto podría confundir tus pies
únicos, impares y adorables con todos aquellos otros trozos de persona
que sirven para caminar.
Mis muy amados pies:
La luna
menguante de septiembre me llevó hasta tus pies como Ulises fue
obligado a regresar a Ítaca. La noche madrileña vengaba con su suave
brisa el...
|
Hefastós se acercará y tomará la medida de tus senos perfectos con una copa de oro.
Amadísima Hebe, diosa de tu juventud:
Sé bien que te lamentas de que, entre todas tus bellezas sin par, aún se cuente la de los senos, tan extrema es tu...
|
Amado hoyuelo mágico:
Me sería más fácil escribir varias cartas
a tu cuerpo como centro del universo que está al centro misterioso de
tu serrano cuerpo inmortal. Una extraña lejanía me invade antes de
atreverme a pronunciar la palabra...
|
Ni sé cómo me atrevo a perturbar vuestra paz, alcanzada tras tantos
años como avatares en juego, en lid y en amores. Os imagino en calma
con vos mismo y, según me han contando los pájaros del recuerdo...
|
Por aquel entonces, mi maestro era un marino joven e inexperto. Hoy,
frente al cegador reflejo de plata nativa y marina, que recorta la
silueta de la altiva almadraba, es un viejo lobo de mar que ni siquiera
se priva de dar distraídos viajes a su herrumbrosa cachimba mientras
refiere a mis...
|
Ha llegado la hora de que me pidas el último café, recibas la ilustrada
indulgencia de los contertulios y aprendas que jamás te será posible
llegar por primera vez al Gijón. Es más, nunca hubo una llegada
pristina ni...
|
(...) Concebido por el autor como una crónica detallada casi día a día, el
libro tiene para mí el atractivo de reflejar un Madrid que no viví
(ausente de España en la década de los setenta) y que -real o ficticio-
aparece como...
|
Vaya por Dios; tampoco en esta obra se escucha aquella maldita frase
apócrifa, «los muertos que vos matáis gozan de buena salud». Me ha
reprochado Jaime Campmany que hay puesto en boca de Zorrilla verso
nunca escrito. !Qué alivio! Cuando tantas cosas...
|
|
|