Madrid: El último mayo antes de la democracia.
Pintada 1977
Foto:Juan Gómez Soubrier
Revista Opinión 1977
Artículo de Juan Gómez Soubrier

Madrid: El último mayo antes de la democracia.

Con la riada propagandística, la reconquista festiva de la calle por las fuerzas populares -Malasaña, Quevedo, La Pradera, la eclosión artística de la primavera, la remodelación en la zona centro -Plaza de Colón, mitad triunfalismo, mitad especulaciones- y la feria de San Isidro, Madrid se ha revestido en mayo de un casticismo que creíamos desaparecido. Un casticismo callejero y pre-democrático.

Feliz mayo, caminante. Madrid en la mañana de la madre, en este domingo primero de mayo ha inaugurado la glorieta de Quevedo por la CNT y asiste a un mes insólito e inédito en su aire cotidiano, en esa vida próxima que quedará para siempre en sus memorias. El último mayo de Cortes antes de que vuelva al Congreso de Diputados. Tú, caminante no has conocido el Congreso y sin embargo, la expresión te trae dulces recuerdos. Son esos caramelos redondos y pequeños, transparentes, que llevan en el centro un poco de yema como los anuncios de la democracia cristiana. No han dejado de venderse ni de llamarse así nunca porque la ventaja de la vida cotidiana es que continúa en sí misma. Por eso parece importante esta pequeña historia de lo que ves, caminante, a tu alrededor.

LAS PRADERAS. Ocho churreros le acababan de dar una monumental paliza a un "cheli" metido en malas copas que se había propasado con la mujer de uno de ellos. Era la noche de San Isidro y la pradera estaba ausente de policía y de bombines que no se venden porque su precio es demasiado alto al decir de un vendedor. Tampoco caminaban los "castizos" porque el público era más bien de progresía de lujo y cuidado desaliño. El público de siempre ha desaparecido y un grupo de chavales de Unidad Popular cantaba discretamente vendiendo pañuelos y pegatinas. Pero el Santo patrón y sus rosquillas tuvieron la paz que fue negada al dos de mayo y su plaza en el barrio de Malasaña. Madrid que quizá debe el ser capital a las aguas milagrosas de la fuente de San Isidro que curaron en su infancia la salud de Felipe II, saludaba en la pradera la sombra del estadio Vicente Calderón. El "Atlético", ese mismo día del Patrón ganaba la Liga frente a su eterno rival que después de andaduras imperiales empieza ya a teñir sus impolutas banderas de severo y castellano color morado. La fiesta de San Isidro en el recuerdo la viste el mismo día, caminante, en la Galería Jorge Juan donde un dibujo de Solana sobre el tema anuncia que el esperpento está dejando paso al subproducto cultural. Porque en estos días se han visto muchas cosas sobre la vida y corte de la villa.

PESADILLA DE VALLAS. La prisa pasa sobre los reclamos que aseguran vaqueros resistentes si tú resistes, y las tentaciones de dejarse conquistar por Londres en fin de semana.
La publicidad genérica -hay que votar- acapara vallas y capitaliza las realizaciones de los últimos diez meses, utilizando unos originales que curiosamente coinciden en su diseño básico con los de la Unión del Centro. Incluso las primeras vallas juegan con los colores blanco y verde, en el mismo tono que la unión del centro y su principal integrante, el Papo o Partido Popular.
Lo de los colores no les parecerá muy raro a los democratacristianos en cuyos carteles domina el blanco y el amarillo coincidiendo (como al azar) con los colores vaticanos y alguna nota naranja con sabor a CDU alemana. Caminante, no encuentras fotogénicos a Ruiz Jiménez ni a Gil Robles junior, y te preguntas el porqué de tan blandas imágenes y gamas suaves de color. Más seguros de su fotogenia andan en el PSOE donde se atreven con un gran primer plano de "Nadiuska" dramatizándolo además en un contraste de luz y sombra. Todo para preveer la fotogenia del Presidente del Gobierno, que ahora algunos medios de información han empezado a llamar primer ministro, a ver si así conseguían que no fuese legal su presentación.
Te habían asegurado, caminante, que el cartel del PSP estaba trucado. Y con gran descanso has podido comprobar que no. Enrique Tierno Galván da la misma imagen que te hiciste de él cuando pretendiste leer unos inextricables estudios sobre el barroco que publicó el profesor en sus lejanos años en la Universidad de Murcia. ¿Y los obreros? Los obreros no son de guardarropía ni son los únicos obreros con los que cuenta el PSP, como han propalado sus enemigos. Los obreros son auténticos lo has visto en la calle del Marqués de Monteagudo cuando ibas a una corrida de Las Ventas del frío; tomaban café cerca de la imprenta Ferreira en la que trabajan. Y no son los únicos obreros con los que cuenta, sencillamente porque no son del PSP. Quien si milita en el partido del profesor es, paradójica e hispanamente, el dueño de la imprenta. Ellos no pertenecen a partido alguno, pero la idea les divirtió bastante (sic).
Quien ha propugnado durante más de un año el grave peligro de los saltos en el vacío se presenta con sorpresa: "Un salto hacia el futuro". Alianza Popular. Y en la imagen unos corredores en competición movida saltan vallas sin que se vea donde han de aterrizar. En otro de sus carteles, dos niños con cara de no haber jugado nunca (la limpieza del niño vestido es pasmosa) se dan sosamente la mano bajo el lema: "Su futuro está en nuestro programa" Será el futuro del salto. Del salto hacia el pasado, probablemente. Y tú, caminante, vuelves tus ojos al PSOE, con las rosas: Socialismo es libertad. O a un emigrante socialista y culto que exhibe una revista en el bolsillo contrario a la dura maleta que enmarca un ambiente bucólico- ferroviario.

LA DEMOCRATIE, C'EST MOI. El PC ha llegado tarde y empieza a abundar en carteles, sin puños cerrados y llenos de sonrisas, porque son demócratas y no tienen, definitivamente, rabo. Pero la democracia es algo tan de actualidad que la famosa Unión del Centro, coincidiendo con las vallas del PC, pretende convencer a los caminantes de que ellos son en la democracia como unos Luises- catorces del pluripartidismo.

DESCUBRIMIENTO DE UN NEGOCIO. El caminante, sin encontrar una sola valla digna de atención visual placentera, busca un rincón en el que reposar sus cansados ojos, sin pintadas ni vallas y tras contradictorias informaciones deciden visitar la recién estrenada plaza del Descubrimiento. Antes de llegar lees: "M... para todos, treinta y cinco millones de moscas no pueden equivocarse". La originalidad de los ácratas está en sospechosa cuestión porque sus frases no resisten un análisis comparativo. Esta frase, por ejemplo, está tomada de una campaña para vender cordero americano en USA, donde el cordero neozelandés tiene mejor imagen que el cordero americano y dice: "como cordero americano, cincuenta mil lobos (son los que se calcula quedan en USA) no pueden equivocarse". Pero la Plaza del Descubrimiento se presenta ante los ojos y las polémicas de la prensa vienen al recuerdo. Que si la proporción se ha cambiado tanto que el monumento a Colón parece un pisapapeles, que si el nuevo monumento copia a Chillida, que si la derecha nunca ha tenido sentido de la estética etc.
Pero detrás de las bellas frases con sabor a viaje colombino, entre las calles de Serrano, Goya, Jorge Juan y Claudio Coello aparece ante el caminante una manzana de casas afectadas por la nueva remodelación de La Plaza. Si Colón pretendía dar la vuelta a la esfera de la tierra, alguien ha intentado dar la vuelta a la manzana. Una sociedad llamada "La Esfera" es precisamente propietaria de alguno de dichos inmuebles y parece recordar que algunos nombres relacionados con la autorización y los proyectos de remodelación de la plaza coinciden en los mismos "globos". Entraña o haber leído nada en la prensa sobre el tema. Lo mejor sería preguntarle al que fue Gerente de Urbanismo del Ayuntamiento de Carlos Arias. Seguro que él sabe aclarar este tema y sus posibles malentendidos. Son cientos largos de millones de pesetas los que hay por especular y el caminante que hace un recorrido isidril y amical continua su paseo por el insólito Madrid del 77.

EROTISMO APARENTE. Cerca de la Plaza, en la Galería Multitud en este mayo de Madrid Urculo setenta cuadros y una carpeta de serigrafías sobre las plazas de la Villa, con un leit-motiv superpuesto (un trasero de señora joven) ilustrando un texto del académico Cela: "De Culis Monumentalibus". Para ejercer su libertad de pintar, Urculo ha tenido que "frustrarse fuera del tiesto, y mandar a tomar por la retambufa al paisanaje a la critica y al sumsun corda".
Hay una cierta coherencia entre las palabras de nuestra gloria literaria y el pintor. Ambos gozan de fama de descarados y de eróticos sin causa que lo justifique. Camilo, que fue vanguardia, maneja bien el lenguaje (siempre), pero en lo tocante al sexo demuestra que pertenece a esa España que inventó las dos formas de hablar: una para señoras y otra para "hombres". Lo que él ha hecho es tratar de epatar al respetable utilizando el segundo en sus más bárbaras expresiones en el "revival" de su erudición, claro.

MALASAÑAS. Pero "se abre la fiesta" que es el título que da Carlos Moya a su comentario en el catálogo de Urculo. El profesor sociólogo nos regala el oído: "Buen día de fiesta este dos de mayo en Madrid: cuarenta años invernales regidos por la crucifixión política nacional se deshielan de primavera". El texto, escrito antes para poderse imprimir parecía una avanzadilla del deshielo que, interpretado como destape dio orígen al "desnudarse" sobre la estatua de los héroes del 2 de Mayo, bajo la antigua puerta del Cuartel de Artillería, que hoy es arco triunfal. Tú, caminante, viste hacer la foto a ese jóven equipo colectivo de periodismo que se llama La Ventana y que son, además, de los pocos habitantes de dicho barrio que estuvieron en las fiestas más manipuladas que se recuerdan en "el foro".
El arte anarquizante de la plaza se cantaba: "Dolores, Carrillo, echaros un polvillo..." o aquello de: "A Carrillo no le gusta la bandera tricolor, le daremos una roja con el martillo y sin hoz..." Los habitantes del barrio estaban más informados del posible ambiente que sus antecesores del siglo pasado cuando solicitaron el cambio de nombre de la calle Malasaña porque ignoraban que era el apellido de una heroína contra el "invasor gabacho" y pensaban que era un nombre solamente peyorativo. Va a haber que explicar muchas cosas a la gente del barrio si se quiere que el caminante vuelva a unas fiestas que deben ser populares como el hecho que conmemoran, y que se recoge en esa poesía de tantos recuerdos escolares (Oigo, Patricia, tu aflición...) Pero sin caer en la versión que dieron los "académicos neoclásico- románticos" al 2 de Mayo. Aquello de Nicasio Gallego sobre el tema (léase en voz alta por favor): "Noche de execración" No desdeñes mi voz, letal beleño presta a mis sienes y en tu horror sublime empapada mi ardiente fantasía..." que nunca será popular, como todo lo  nacido falso.

REENCUENTROS. Redonda y pequeña, como los caramelos del Congreso hay una edición de la Constitución de la República como una polvera chiquita y coqueta, algo tan increíble como cierto. La nueva Constitución de la que tanto se habla, caminante, es cosa de los políticos. Tú sólo la deseas como aquella edición y como los caramelos que se daban a los congresistas a guisa de refrigerio y relajo: que sea redonda y corta, para que las puedas entender. Mayo acorta y debes irte, caminante a sacar entradas para los "vitorinos que parece que van a faltar más otro tanto del aforo. Nada menos que Paco Camino (de Alianza Popular) el antiguo maestro de Vitigudino y Miguel Márquez te esperan, si el tiempo no lo impide, y con permiso de la autoridad, caminante amigo.
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