|
Artículo de Juan Gómez Soubrier . Crítico de arte 29 de Septiembre de 1984
Uleila del Campo es un pueblo encontrado por caminos almerienses, donde el escultor Grau Garriga ha creado con esparto, jarapa y anea el entorno inaugural de las jornadas del Barroco. Además de las veintidos especies en que D’Ors dividiera el género del Barroco como fenómeno histórico, hay otro Barroco intemporal que es un estado espiritual, una corriente subterranea que impregna cualquier época del arte. Así se hablo en Almería de “El simulacro del esperpento en las Galas del difunto”, de Valleinclán, como hizo Jacinto Serrano; del Marxismo barroco para hoy, tema elegido por Pedro Molina, o situar el dintel en Quevedo, a donde Francisco Umbral lo elevó.
Siembra
La directora de Art Press, C.Millet; el autor de la pintura y el mal, J.Henric; el ex director de Tel Quel, Phillipe Sollers; el hispanista Molho de la Sorbona; los profesores Vicente Maestre y Antonio Urrutia, o el autor de “Elogio del Cosmopolitismo”, Scarpetta, siembran de nuevo la estimación por el barroco. El pintor Antonio Saura habla de Barroco horizontal y ondulatorio de Rubens y Pollock, frente al Barroco vertical, que no Manierismo, del Greco. Allí Saura distinguió entre el Barroco ingrávido de Tiépolo, Tanguy o Miró, el expansivo de Rubens, el acumulativo de Pollock, el convulsivo del grupo Cobra y el interior de los autoretratos de Rembrandt, los bufones de Velázquez, o los santos de Zurbarán.
Voz
Almería revivirá un día próximo a su máximo escritor barroco, Villaespesa, y quizás, será pionero en la metamórfosis,que no renacimiento del Barroco. Igual que ha cambiado el gótico nombre de su diario – Yugo- por el claro y barroco La Voz de Almería. Una voz , que, en este caso, clamó en su desierto de Uleila, voz que en árabe significa nada menos que pequeña joya, en los versos barrocos que recitara Alain Cuny, aquel actor al que un día viéeramos en París junto a Gerard Philippe y María Casares.
|
|