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Museo del Prado. Una visita enamorada
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Portada del libro "Museo del Prado. Una visita enamorada", escrito por Juan Gómez Soubrier en 1987
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* Extracto del libro "Museo del Prado. Una visita enamorada", escrito por Juan Gómez Soubrier en 1987. (NOTA: ES POSIBLE ACCEDER AL CONTENIDO COMPLETO DEL LIBRO PULSANDO AQUÍ)
Al visitante Hay tantas visitas al Prado como seres humanos. Hay una visita de cumplido en la que tan sólo se pretende quedar bien con uno mismo. Hay visitas que llevan implícito el miedo a volver. Hay una visita crítica al Prado que es peregrinación por sus defectos, sus posibles meloras y nuestra capacidad de indignación. Hay quienes jamás fueron al Prado: suelen ser madrileños que cumplen esa estadística según la cual todos conocemos mejor los museos de otra ciudad que los de la propia. Visitas concretas en busca del dato, dispersa en las mañanas de neblina, de médico o de especialista, profundas o distraídas, visitas que pretenden llevarse todo El Prado en una única e imposible mirada. Hay tantas maneras de visitar El Prado como formas de vida, estados de ánimo o humores del cuerpo. Y hay una visita enamorada que contiene algo de cada uno y a ninguna se parece, en la que el Museo, como una amante adolescente, nos concede sus gracias inmerecidas. Como obsequio del azar, esa es la visita que yo deseo al lector, al que imagino, con su permiso, visitante enamorado. Sea esta nuestra visita.
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IMÁGENES
Velázquez "Las Meninas" Pag. 28 "La Meninas" no son un cuadro, sino la teología de la pintura. Como afirmó Lucas Jordán, ésta tampoco será el retrato de un pintor, sino el de aquél que siempre soñó con alcanzar el "Status" de nobleza que luce sobre el pecho y que no pudo ser pintado por él.
Esa cruz de Santiago es primorosa obra de la mixtificación pictórica. ¿Fue él mismo —con posterioridad, ya que no era caballero de la Orden de Santiago en la indubitada fecha en la que le realizó— quien añadió el rojo y sobrio símbolo?. ¿O será cierto...
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Velázquez "Marte" Pag. 84 Si el visitante intentara buscar en Velázquez una represenatción de los dioses griegos que refleje de alguna manera aquellos cantados por los poetas, su decepción no alcanzaría límite conocido. Aquel "fiero Marte airado" al que Garcilaso promete no volver a cantar en su calidad de guerrero abatido por el peso de los recuerdos, el polvo de los caminos y el abandono de todos y de todo, incluido el de sí mismo. El escudo y las...
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Van der Weyden "Descendimiento" Pag. 70 La escuela de Borgoña encuentra armonía en su categoría más sublime en esta tabla en la que la tragedia alcanza la grandeza de los coros griegos con tan solo diez personajes que alcanzan a representar el dolor total de los humanos y comunicarlo al visitante...
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Tiziano "Venus recreandose con el amor y la música" Pag. 204 La eternidad de lo efímero, el destello de la luz sobre el esplendor de los cuerpos, la tersura de la piel, la sensualidad mediterránea en su apogeo, esto es Tiziano frente a un desnudo femenino, esas pinturas llamadas "poesías" en las que el relato...
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Tiziano "Ofrenda a la diosa de los amores" Pag. 94 Nadie puede extrañarse de que recibiesen el nombre de "poesías" esta obras paganas de Tiziano Vecellio que tanto gustaron al máximo catador ecléctico de su tiempo, Felipe II, que nunca encontró dificultad para amar los temas mitológicos del veneciano y las disparatadas alucinaciones bosquianas...
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Rubens "Saturno" Pag. 190 Rubens gustaba de poner a prueba su expresividad tanto en el tratamiento de los temas sensuales como en aquellos que se desenvuelven en universos sangrientos. El relato de los Fasti de Ovidio que inspirara esta serie llega...
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Rubens "Diana y sus ninfas sorprendidas por sátiros" Pag. 58 Ni la neurosis del canon como precepto limitativo de Poussin ni la estética "del no equivocarse" de Rembrandt limitaron jamás la libertad de Rubens, pintor que aún sigue escandalizando a toda estética pequeño-burguesa con la total liberación de sus formas, colores y movimientos. Porque no es su canon femenino el causante de tanto afectado escándalo en el visitante mojigato: esa es simplemente la excusa ante tanto dolor, tanta vida en movimiento, tanta osadía frente a temas clásicos, religiosos o mitológicos, divinos o supranaturales. Es la falta de inhibiciones lo que aterroriza...
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Parmigianino "Santa Bárbara" Pag. 44 La aristocrática elegancia de las formas se apodera de nosotros ante esta Santa Bárbara que se detiene un momento antes de atravesar todas las barreras del manierismo y derrumbarlas por exceso hasta convertir a su autor en el pintor "de los largos cuellos"...
Tan sinuosa y envolvente como cualquiera de sus ropajes esfumados fue su existencia...
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Antonello de Messina "Piedad" Pag. 100 Entre las muchas maneras de allegar maravillas al Prado, la suerte ha ocupado su lugar. Así ha sucedido con la afortunada adquisición de este cuadro, con la llegada de las tablas de Rodrigo de Ossona, etc. Pero es la rareza de esta pieza impar y su belleza ejemplar la que nos hace felicitarnos por la circunstancia casi fortuita...
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Menéndez "Bodegón" Pag. 164 Pintar "toda especie de comestibles, que el clima español produce en los cuatro elementos", fue el objetivo de este pintor según relata en el memorial que dio origen a la larga serie de cuadros que decoraban el Palacio Real de Aranjuez...
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Goya "La Maja desnuda" Pag. 208 Nada cabe decir ante esta pintura que no se haya dicho antes, no sea tópico o no conozca el visitante. Antes que hablar del cuadro convendría señalar cómo el mito ha llegado a sobreponerse a la realidad, cómo las interpretaciones más sutiles...
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Alberto Durero "Autorretrato" Pag. 18 "Tenía veintiseis años de edad y he hecho este cuadro según mi rostro". Es la primera vez en la história de la pintura que se hace semejante autoafirmación por escrito en un cuadro, y según Panofsky el primer cuadro al que cuadra y casa la apelación de Autorretrato.
El artista quiere volver de nuevo a Italia y, en su añoranza...
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Hans Baldung Grien "Las tres edades y la muerte" Pag. 112 Un niño dormido plácidamente bajo la rota lanza de la Muerte, atrae la mirada del visitante entre tanta alegoría medieval, en la que la Muerte lleva del brazo a una vieja que intenta arrastrar consigo a una joven. Cristo y una cruz en el sol figuran en el cielo...
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