* Se recogen aquí algunos de las apariciones en prensa de la exposición itinerante de menús históricos y curiosos "Memoria del Paladar", que reúne parte de la colección que ha atesorado Belén Laguía a lo largo de 30 años. Junto a los recortes de prensa se reproduce la nota que se facilitó a los diferentes medios de comunicación con motivo del evento en el Centro comercial Moda Shopping, en Madrid, ocurrido a caballo entre los meses de mayo y junio de 2006.
“Memoria del Paladar”, un recorrido por la cultura social y gastronómica
- Una exposición que reúne 436 menús de la colección privada de la cocinera Belén Laguía
- Ciento cincuenta años de recorrido por la memoria del paladar desde la inauguración del Canal de Suez, hasta la boda del Príncipe Felipe
Madrid, 1 de mayo de 2006.- Moda Shopping ha conseguido traer una muestra representativa de 435 menús de la colección privada de Belén Laguía, que estará expuesta desde el próximo 24 de mayo y hasta el 15 de junio, bajo el título “
Memoria del Paladar”.
Belén Laguía comenzó esta colección cuando dirigía restaurantes como “El Café Latino”, “La Recoleta” o “Lerranz”, y la afición ha continuado con su actual dedicación al catering o las actividades fuera de España, que van desde jornadas gastronómicas españolas en Líbano, hasta la celebración del premio Nápoli de literatura italiana en el castillo napolitano de San Telmo. La cocinera Belén Laguía ha reunido los 3.000 menús de que consta su colección, hecha a lo largo de 25 años de vida profesional.
La exposición abarca temas tan variados como los comprendidos en la sección “
El Papa a Bordo”, compuesto por los menús que se sirvieron al Papa Juan Pablo II en sus viajes alrededor del mundo, y que le fueron regalados a Belén Laguía por la corresponsal en el Vaticano Paloma Gómez Borrero. En “
La Cocina de Franco” se recogen tanto los menús servidos en el Palacio del Pardo, como el menú de la única comida que Franco realizó fuera de España, concretamente en Portugal, con Oliveira Salazar. Como dato curioso, destacar que estos menús estaban muy lejos de ser todo lo exquisitos que se podía espera de un Jefe de Estado.
En “
La Mesa de Palacio” figura desde la puesta de largo de la Infanta Doña Pilar en Estoril, hasta la boda del Príncipe Felipe, o de sus hermanas las Infantas. Menús que celebraban pequeñas victorias en la guerra civil, como en la sección “
Cazuelas en Guerra”, o nuevas redacciones en el nombre de los platos como en la sección “
Los fogones Postmodernos”.
Hay menús que solamente convocan a los amigos “de más de treinta años de amistad”, y aquellos, como un homenaje a Mesoneros Romanos, en los que “se prohíbe la intervención de oradores espontáneos”. Si en la guerra civil ambos bandos jugaban al equivoco al referirse a los platos con “huevos”, después de la guerra hubo que desterrar la “peligrosa” expresión “ensaladilla rusa” por la de “ensaladilla nacional” e incluso “ensaladilla Imperial”.
Si el menú más antiguo data la inauguración del Canal de Suez, en el año 1866, quizá el más emotivo sea la carta del restaurante “
Windows on the World”, en las desaparecidas Torres Gemelas. También merecen la atención los autógrafos en los menús, como los del escritor Ramón Gómez de la Serna o el torero Luis Miguel Dominguín, o la visita que en 1929 realizó a Santiago de Compostela el Infante Don Jaime.
Como curiosidades, encontraremos en la exposición el menú más pequeño, que mide 4x7 cm., y que se sirvió en homenaje a Ramón Gómez de la Serna en el Diario Arriba, en el año 1950, y también el más grande, la carta del restaurante Horcher, con unas medidas de 60x40 cm.